jueves, 14 de enero de 2010

La historia de Sasuke


Había una vez una muchacha que tenia un perro que se llamaba Kiba, la muchacha había puesto ese nombre porque penso que Kiba seria de grande un impresionante Lobo, cosa que no sucedería ya que sus padres eran French Puddle cruzados con Maltés, era un deseo algo bobo porque eso no sucedería, ya que esta muchacha siempre había deseado un gran Lobo por compañía. Paso el tiempo. Kiba creció no más de 45 cm que es todo lo más grande que podía ser, pero aun así seguía apegado a la muchacha y era tan valiente como cualquier Lobo alpha. Si aquella chica iba a la tienda, o al campo, si veía la tele a todos lados Kiba y la muchacha estaban juntos, hasta dormían en la misma cama, cuando comía, aquel perro solo tenia que tocar la rodilla de su amiga por debajo de la mesa y ella comprendía la señal de que un buen pedazo de carne el se saboreaba. Un día el hermano menor de la muchacha llego a escondidas llevando consigo un pequeño bulto, con curiosidad se acerco y dentro de su chamarra que improvisadamente se convirtió en un bolso estaba él más bonito cachorro que había visto- Lo encontró perdido, en el bosque y no pude dejarlo- con resistencia la mama de los chicos los acepto y aunque buscaron a su dueño al parecer este se esfumo, le nombraron Jaro y rápidamente Kiba se convirtió en su mentor. Kiba y Jaro se hicieron inseparables, si la muchacha salía con Kiba, Jaro también estaba incluido en el paseo, Jaro creció y se convirtió en un enorme perro, muy parecido al Lobo que aquella muchacha tanto deseaba, los dos se divertían yendo a correr, viendo la tele o en los pies de su amiga cuando ella leía o estudiaba, los días pasaron, Jaro cumplió su primer año de vida y entonces en una salida a pasear conocieron a Dana. Dana una joven hembra de raza pastor paseaba por las calles, la muchacha observo que muchos perros querían dominarla, pero Dana simplemente bajaba el trasero sentándose sobre este y no daba oportunidad de que nadie la oliera, ni socializara con ella, aquella perra parecía perdida y no tener dueño, simpatizo con Billy el líder de la cuadra donde Jaro y Kiba vivían, pero era evidente le agradaba mas estar con estos dos últimos, a la muchacha pues le cayo bien, pero no se encariñaba con ella, ya que su madre había sido bastante clara- Ni uno mas, no mas perros después del Jaro- así que ella dictaba las reglas y no era prudente querer a alguien que no podías tener. Los dos perros se fugaban de su casa en ocasiones sin la compañía de su amiga humana, otras veces guardaban huesos y se los ofrecían a la pequeña Dana, su amistad fue creciendo y en los paseos vespertinos, Dana se unía a la diversión. En una tarde en que la manada ahora de 4 integrantes paseaba encontraron algo horrible, el maltés de la señora de las tortas estaba muerto en el estacionamiento de empedrado, lo habían envenenado. Y ese fue el primero de tantos amigos. Muchos perros murieron víctima de una persona que se le hacia fácil poner carne con veneno. Las tardes de paseo ahora eran intranquilas para la muchacha, tenia que usar collares, cuando Jaro y Kiba jamas habían utilizado uno, este se ataba a una correa que les impedía correr libremente, los paseos se redujeron a solo caminatas cortas, muchas veces la muchacha se preguntaba si Dana aun existía, si no había sido víctima del envenenamiento, ya que no se le había visto en muchos días por la cuadra. Una tarde Jaro y Kiba se escaparon sacándole un susto de muerte a la muchacha, regresaron horas después, rascando la puerta para anunciarse, cuando la muchacha le abrió, se llevo una gran sorpresa al ver que quien los acompañaba era nada mas y nada menos que La pastora Dana. La muchacha llamo a sus dos compañeros para que se metieran a su hogar estos entraron, cuando Dana trato de ingresar la muchacha tubo que impedirle el paso, entonces rápidamente Jaro y Kiba salieron nuevamente y se pusieron de su lado, la muchacha lo comprendió. "Si Dana no entraba a un lugar seguro ellos tampoco lo harían" La muchacha aunque trato de meterlos, los dos pusieron resistencia, entonces llamo a su mama para explicarle la situación- Si ella no entra, ellos tampoco lo harán, mama si los dejo afuera los van a matar- Su mama trato de meterlos, pero ellos no cedieron ni un paso, cansada y resignada, dejo entrar a Dana primero, inmediatamente los dos entraron detrás de ella. Aunque su mama dijo TEMPORALMENTE, Dana supo ganarse a la mujer quien la adopto gustosa y entonces Dana paso a ser parte de la familia. Los meses pasaron y otra sorpresa nos esperaba. Dana al único macho que acepto fue a Jaro y una camada de 8 cachorros nació, el primero en nacer fue un cachorro exactamente igual que el padre, los demás eran parecidos a Dana en todo. Se decidió esperar a que crecieran y buscarles un buen hogar. Era ya costumbre ver a Jaro guardando comida para su Dana o a Kiba tratando de acomodar a los perros que no se salieran de su nido. Todas las noches Jaro vigilaba que cada uno de sus cachorros se encontrara bien, los olía, los limpiaba, después se acostaba a dormir y otra detalle mas, uno de los cachorros, el primogénito no buscaba a Dana, aquel cachorro iba y dormía en el tapete de su padre, solo esperaba a tener hambre para buscar a su mama, el demás tiempo se encontraba en compañía de Jaro y Kiba. A pesar de esa alegría, Los paseos se habían cancelado en su totalidad, una mañana la muchacha encontró carne envenenada en su puerta entendiendo la intención decidió proteger a sus amigos ya que esta vez la agresión era ya guerra declarada en su contra. Los envenenamientos continuaban, casi ya ningún perro en la cuadra existía, hasta el gran Billy había muerto víctima del veneno. Jaro y Kiba asomaban sus narices a la ventana añorando esos días donde corrían libremente por toda la calle, por el parque, las largas salidas al bosque. Entonces la desgracia cayo una tarde en que el hermano menor de la muchacha abrió la puerta mas de la cuenta y Jaro y Kiba en su añoranza salieron corriendo el hermano menor dejo sus cosas en el sillón mientras la muchacha buscaba sus tenis para salir a traer a los dos perros, tardo unos minutos en salir cuando a medio camino encontró a su hermano trayendo a su Jaro en brazos convulsionándose, lo metió a la casa, lo dejo en el piso y corrió a rescatar a Kiba quien también ya estaba afuera convulsionándose, Jaro vomito una gran parte de sus órganos destrozados por el veneno para ratas que lo mato en segundos, la muchacha corrió a encerrar a Dana y a sus cachorros para que no olieran el veneno y estuvieran a salvo. El hermano menor, llego con Kiba, pero este solo llego para despedirse y aunque lucho varias veces contra un corazón que se detenía, su inseparable amiga le dijo adiós para siempre y lo dejo ir, la muchacha se dejo caer al piso y vio el cuerpo de sus dos fieles compañeros ya sin vida solo fue un instante y los había perdido, nunca mas le tocarían la puerta para insistir en que los llevara a correr a los jardines y Kiba, su adorado Kiba jamas le tocaría con la nariz su rodilla para secretamente pedirle un bocado extra, aquella tarde un hoyo en su corazón se abrió y hasta el momento, nunca se ha cerrado. La muchacha cansada de tanto llorar, limpiando aquellos letales desechos y preparando a sus dos amigos para descansar bajo el árbol que su abuelo planto. Se fijo en el lugar donde dormía Jaro, ahí, el cachorro primogénito tembloroso miraba el cuerpo de su padre, por todo lo que había pasado la muchacha se olvido de llevar a salvo al cachorro que se encontraba fuera del nido. La chica entra en una gran depresión, no quería ver a nadie, no quería comer, solo quería dormir y soñar que algún día esa persona miserable pagaría por la muerte de sus dos compañeros, soñaba que le haría tragar la maldita carne que tanto dolor causaba y sufriera todo el dolor físico posible. A veces cuando lograba comer tenia la sensación de sentir la nariz húmeda de Kiba y al voltear debajo de la mesa le dolía no encontrar aquellos ojos cafés que la miraban amorosamente, unos días solo lloraba y otros solo se quedaba sentada, sin moverse del sillón. Cansada su madre, le dijo, nunca mas tendrás un perro si te causa tanto dolor, van a seguir envenenando y creo que no podrás soportarlo de nuevo- le dijo. Los días pasaron y Dana continuo criando a sus hijos... ya muchos tenían un hogar a donde llegar, todos excepto el primogénito, que desde aquel día, no producía ni un gruñido, se alejaba de su manda, no jugaba como los demás cachorros, muchas veces se le sorprendió dentro del refrigerador dormitando, otras veces el cachorro miraba a la pared y corría hacia ella estampando su cabeza, o lloraba en la noche cuando dormía, en una de esas noches, la muchacha se levanto por los lloriqueos y abrazo al cachorro quien plácidamente se quedo dormido en sus brazos, en ese momento algo nació dentro de ella, cuando el cachorro y ella se miraron a los ojos. Una nueva esperanza, su mama por los ruidos de la noche la vio y asustándola le dijo- Ni lo pienses, no te voy a dejar otro perro- El cachorro seguía en su estado de autismo como le había nombrado la muchacha, aun así se convirtió en él más bonito de todos y surgieron muchos dueños, pero siempre la muchacha esquivaba las ofertas diciendo que el ya estaba apartado, su mama la sorprendió y le repitió que no podía quedarse con ese perro, no con ese peligro que él pudiera ser envenenado, entonces aquella muchacha le dijo- yo escogeré el dueño del perro-. La muchacha cuidaba del perro y este comenzó a hacer caso y a salir de aquel extraño autismo, de tanto observarlo la muchacha se dio cuenta que no corría como los demás perros, solo los miraba y se dio cuenta que el perro era torpe y tenia un problema en sus patas, algo estaba atacando su sistema nervioso. Una amiga le recomendó que lo desparasitara cosa que hizo pero aun así el perro continuaba siendo torpe, la muchacha esperando que el no fuera un torpe escucho que el nombre de Sasuke significaba hábil, entonces secretamente lo comenzó a llamar Sasuke e inmediatamente el cachorro comenzó a atender por ese nombre. La chica y el cachorro comenzaron a entenderse y con cada minuto que pasaba comenzaron a tener un lazo mas unido, desde que llegaba la chica a su casa ella y Sasuke se la pasaban juntos. La madre de la muchacha lo noto y dijo nuevamente- ese perro esta creciendo y tu no le has buscado dueño.- cada vez era mayor la presión y la separación se acercaba. La muchacha tomo una decisión, tenia una maestra que le parecía buena persona, contó la historia de Sasuke y la maestra comento que lo conversaría con su hermano quien seria un buen dueño para este, pero tendría que esperar que él decidiera. Eso significaba mas tiempo compartido pero también, mas angustia por la separación. Pasaron mas días y una tarde mientras toda la familia en el comedor cenaban, La muchacha sintió la nariz húmeda en su rodilla volteo rápidamente y se dio cuenta que quien se encontraba ahí era nada mas y nada menos que el pequeño Sasuke, todos lo vieron, la muchacha cargo a Sasuke y lo abrazo, miro a su mama y esta le dijo- que mas podemos a hacer, el perro ya te escogió.- Desde entonces la muchacha y Sasuke están juntos, a pesar de que aun en su calle siguen envenenando perros... Para la muchacha Sasuke no es un remplazo, Sasuke es un regalo y es el mejor perro que puede ser, el se esfuerza cada día. Yo soy aquella muchacha y desde hace 3 años el Sr. Sasuke me hace compañía.

Algunas veces lloro por Kiba y lo extraño...
Otras lloro por cualquier tontería pero siempre Sasuke es el primero en venir a verme.

Es el primero que mis ojos ven al levantarme.
El primero en saludarme cuando llego a casa.

Es el que camina conmigo siempre.

Él me ha elegido para compartir este instante de vida.

Para alguien tan importante en mi vida como este ser excepcional que me eligió, un pequeño blog...

Sé que no soy la mejor amiga, pero hago mi mejor esfuerzo.
Tal vez este relato no le haga justicia, pero si tú lo lees por lo menos sabrás la historia de una chica que es feliz con su perro... Sabrás que Sasuke existe.

Este es para ti mi querido Sasuke que decidiste nacer en el mismo tiempo y bajo el mismo cielo que el mío.

Con mucho amor y cariño
Tu Dany

2 comentarios:

  1. E conocido a la mayoria de tus compañeros, porque para mi no son mascotas ni simples perros, si bien e sabido que cada uno de ellos tienen una historia, la de Sasuke es inigualable, me sorprende ver... bueno no me sorprende... tu simplemente eres así... tienes el corazon tan grande que nunca dudas en darle un hogar a quien lo necesita....

    Gracias amiga, porque hoy al leer tu relato, me ha hecho reafirmar el gran orgullo que es ser tu amiga....

    Gracias Dany por existir en mi vida.me has enseñado muchas cosas.


    Claudhia.

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  2. ESTA CHIDA LA HISTORIA Y MAS LA PARTE DE SASUKE

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